Grupo Sable adquiere IDOK y refuerza su apuesta por la identidad digital.
La operación integra capacidades de firma electrónica, gestión documental y verificación de identidad, consolidando un ecosistema donde la confianza digital se vuelve central en las transacciones.
Santiago, Chile. — Durante años, las empresas han digitalizado procesos a un ritmo acelerado, pero la confianza, quién está al otro lado de una transacción, qué tan válida es una firma, cuán segura es una identidad, ha seguido siendo un problema menos visible y más complejo.
En ese espacio es donde comienza a tomar forma BeTrust, una nueva marca que agrupa y reorganiza capacidades que ya existían, pero que ahora buscan responder a una demanda distinta: operar con certeza en entornos digitales cada vez más exigentes.
La iniciativa surge tras la incorporación de IDOK al Grupo Sable, un holding tecnológico chileno fundado por Héctor Gómez, cuya trayectoria ha estado marcada por la creación y expansión de compañías tecnológicas en América Latina. La integración no solo amplía el alcance de las soluciones, sino que introduce una lógica de escala y articulación dentro de un ecosistema más amplio.
BeTrust no aparece como una empresa única, sino como una arquitectura. Su diseño modular permite a las empresas adoptar piezas específicas (validación de identidad, firma electrónica, gestión documental) según sus necesidades, sin necesidad de reconstruir sus sistemas desde cero.
En la práctica, esto se traduce en procesos que buscan ser menos visibles para el usuario final: validar una identidad sin fricción, firmar documentos sin desplazamientos, operar dentro de marcos regulatorios sin que estos se conviertan en una barrera, pero priorizando la seguridad y la trazabilidad de las transacciones.
La base tecnológica que sostiene esta propuesta no es nueva. Incluye capacidades ya desplegadas en el mercado, como la firma electrónica avanzada (en un marco regulado como prestador acreditado de IDOK en Chile y Perú) y sistemas de gestión documental, con más de 500 Clientes y 1,5 millones de usuarios. Lo que cambia es la adición de capacidades de identidad digital, biometría y KWC que vienen a entregar nuevos servicios a los clientes, que responden a una presión creciente por parte de industrias como la banca, los seguros y la salud, donde la identificación remota dejó de ser una opción para convertirse en una condición operativa.
Dentro del Grupo Sable, esta reorganización también responde a una visión más amplia: entender la tecnología no solo como infraestructura, sino como un sistema de relaciones donde distintos actores como empresas, usuarios, reguladores, interactúan bajo reglas que deben ser confiables y verificables.
BeTrust se inserta en ese sistema como un intermediario de confianza, en un momento en que la identidad digital comienza a ocupar un lugar similar al que tuvo la identidad física en décadas anteriores.
La compañía hará su primera aparición pública bajo esta nueva marca en el Chile Fintech Forum 2026, que se realizará el 6 y 7 de mayo en Santiago, un encuentro donde la conversación sobre infraestructura digital y servicios financieros suele anticipar los próximos movimientos del sector.
Más información está disponible en BeTrust (www.betrust.com)